| be's profileel bolso de mary poppinsPhotosBlogLists | Help |
|
|
May, 2006 [ ]-Devórame, dijo Caperucita
-No tengo hambre, replicó el lobo -Me vestiré de oveja y balaré para ti. -Ya hemos hecho eso otras veces. -Te haré el numerito del cervatillo perdido en el bosque. -Psche... -¿Qué nos pasa? -... -¿Se puede saber qué nos pasa? -... -¿...? (Zoom. Detalle. Una lágrima) November, 2005 la importancia de la imaginaciónCuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer.
(que tengáis buen fin de semana) November, 2005 ante un día de lluvia...EL DON DE LA SONRISA
No cuesta nada y produce mucho. Enriquece al que la recibe, sin empobrecer al que la da. No dura más que un instante, pero su recuerdo es a veces inmortal. Una sonrisa es reposo para el ser fatigado, coraje para el alma abatida, consuelo para el corazón enlutado. Es un verdadero antídoto que la naturaleza mantiene en reserva para todas las penas; y si te niegan la sonrisa que te mereces, sé generoso, da la tuya. Nadie, en efecto, tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquél que no sabe dársela a los demás.
(ahí va la mejor de las mías [representada por un muñequito amarillo, pero... no deja de ser una sonrisa]) November, 2005 DESTINODurante una batalla trascendental, un general japonés decidía atacar aunque su ejército era superado en número considerablemente. Estaba seguro que ganarían, pero sus hombres estaban llenos de dudas. En el camino a la batalla, pararon en un santuario religioso. Después de rezar con los hombres, el general sacó una moneda y dijo, “Ahora lanzaré esta moneda. Si es cara, ganaremos. Si es cruz, perderemos. El destino ahora se revelará”. LA MUCHACHADos monjes que regresaban a su templo, llegaron a un vado donde encontraron a una hermosa muchacha que no se atrevía a cruzarlo temerosa de mojar sus mejores ropas. Uno de los monjes, casi sin detenerse, la alzó en sus brazos y la llevó hasta el otro lado. La niña le agradeció y los dos hombres siguieron su camino. Respondió el monje cuestionado con una sonrisa: "Debes de estar cansado, habiendo cargado con la muchacha todo este tiempo. Yo la dejé del otro lado del arroyo" |
|
|